Sujeción estable
Las correas regulables ayudan a mantener el corrector en posición durante el uso.
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Salís de casa sintiéndote bien, pero después de caminar unas cuadras aparece el roce. Al final del día sólo querés sacarte los zapatos y acomodar el pie en una posición que no moleste.
No es una exageración. Cuando la molestia se repite todos los días, termina condicionando decisiones pequeñas que antes ni pensabas.
Por eso ALIVIAR propone una rutina simple durante el descanso: soporte guiado, intensidad regulable y acolchado suave.
Si ya probaste separadores que se deslizan, almohadillas que duran poco o correctores demasiado rígidos, sabés lo frustrante que es abandonar algo porque resulta incómodo. ALIVIAR te permite comenzar suave y regular la tensión según tu tolerancia.
Las correas regulables ayudan a mantener el corrector en posición durante el uso.
Las zonas de contacto suaves acompañan el pie sin sumar presión excesiva.
Regulá el nivel de tracción hasta encontrar un punto cómodo para vos.
La bisagra acompaña el ángulo del pie mientras permanecés sentado o descansando.
Una estructura articulada, correas regulables y apoyo acolchado para una rutina fácil de entender y sostener.
Salir a caminar, estar de pie o elegir un par de zapatos no deberían empezar con la misma pregunta: “¿Cuánto me va a molestar hoy?”
ALIVIAR no promete magia. Te da una forma concreta de acompañar el pie mientras descansás, con un ajuste que controlás vos.
QUIERO CUIDAR MIS PIESUn separador blando puede servir como apoyo ligero, pero suele ofrecer una intensidad fija y menor estabilidad. ALIVIAR suma estructura, correas y ajuste gradual.
Es común pensar que cuanto más tira un corrector, mejor funciona. Pero si aprieta, adormece o duele, probablemente termine guardado en un cajón.
Con ALIVIAR empezás con una tensión suave y la modificás de forma gradual. Vos decidís el punto de comodidad, sin depender de una intensidad fija.
Usalo en momentos de descanso y aumentá el tiempo sólo si el pie se siente cómodo.
Muchos accesorios terminan en un cajón porque son complicados, incómodos o requieren demasiado tiempo. ALIVIAR se coloca en tres pasos y se adapta a tus momentos de descanso.
Ubicá el corrector sobre el pie y acomodá el soporte del dedo gordo.
Cerrá las correas sin apretar y regulá el mecanismo hasta sentir una tensión suave.
Usalo mientras estás sentado, leyendo, mirando televisión o disfrutando un momento de descanso.
Comenzá con períodos cortos para que tu pie se adapte. Aumentá el tiempo gradualmente siempre que el uso resulte cómodo.
Todo lo que necesitás saber para usar tu Corrector Articulado ALIVIAR de manera simple, cómoda y segura.
Apoyá la estructura sobre el costado del pie, ubicá la sujeción alrededor del dedo gordo y cerrá las correas sin apretar. Después, regulá el mecanismo de manera gradual hasta sentir una tensión suave y tolerable.
Empezá siempre con la intensidad mínima. Tenés que sentir un acompañamiento suave, nunca dolor, adormecimiento ni presión excesiva. La intensidad correcta es la que podés mantener con comodidad.
Para acostumbrarte, comenzá con períodos cortos de 15 a 30 minutos durante el descanso. Si te resulta cómodo, podés aumentar el tiempo de forma gradual, respetando siempre las indicaciones incluidas con el producto.
Está pensado principalmente para usar mientras estás sentado o descansando. Para evitar molestias o una mala pisada, no recomendamos caminar con el corrector puesto.
Sí. Sus correas regulables permiten adaptar la sujeción a diferentes formas y tamaños de pie. Ajustalas de modo que el corrector quede firme, pero sin comprimir la piel ni limitar la circulación.
Limpiá la superficie con un paño húmedo y jabón neutro. Dejalo secar completamente al aire antes de volver a usarlo. No lo coloques en lavarropas, secadora ni cerca de una fuente de calor directo.
Retiralo si sentís dolor, adormecimiento, irritación o notás cambios en la coloración de la piel. No lo uses sobre heridas, piel inflamada o una lesión reciente. Si tenés diabetes, problemas circulatorios, pérdida de sensibilidad o una cirugía reciente, consultá previamente con un profesional de la salud.