“Pensé que iba a ser complicado de poner, pero después de mirar la guía lo acomodé enseguida. Arranqué con poca tensión y ahora lo uso mientras miro tele.”
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La presión y el roce del juanete pueden volver incómodo cada paso. El Corrector Articulado ALIVIAR brinda soporte regulable y acolchado para acompañar la posición del dedo mientras descansás.
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Queremos que pruebes ALIVIAR con tranquilidad. Si dentro de los 30 días sentís que el producto no se adapta a tu rutina, escribinos y te ayudamos a gestionar la devolución según nuestra política. Simple y sin vueltas.
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ALIVIAR es un corrector articulado y regulable diseñado para acompañar la posición del dedo gordo y ayudar a reducir la presión y el roce en la zona del juanete. Cuenta con soporte acolchado, correas ajustables y un mecanismo articulado reutilizable.
Colocá ALIVIAR mientras estás sentado o descansando. Comenzá con períodos cortos y una tensión suave para que tu pie se adapte. Primeros usos: familiarización y ajuste. Con uso gradual: mayor comodidad y mejor acompañamiento del dedo.
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Alivio inmediato: Reduce drásticamente la presión y el roce constante en la zona del juanete.
Alineación natural: Favorece la posición correcta del dedo gordo mientras te relajás o dormís.
Libertad de movimiento: Su mecanismo articulado acompaña la flexión natural de tu pie al caminar por casa.
Tensión a tu medida: Sistema regulable para que empieces suavemente y avances a tu propio ritmo.
Adaptabilidad total: Correas ajustables diseñadas para adaptarse perfectamente a cualquier tamaño y forma de pie.
Confort premium: Zonas internas acolchadas súper suaves que evitan lastimaduras y roces molestos.
Uso intuitivo: Muy fácil de colocar, ideal para sumar a tu rutina diaria sin complicaciones.
100% Reutilizable: Materiales duraderos de alta calidad. Lo comprás una vez y lo usás todos los días.
No te conformes con soluciones a medias. Mirá por qué nuestro diseño articulado supera a los correctores tradicionales.
Envío gratis a toda Argentina · 2 cuotas sin interés · Garantía de 30 días
“Pensé que iba a ser complicado de poner, pero después de mirar la guía lo acomodé enseguida. Arranqué con poca tensión y ahora lo uso mientras miro tele.”
“Tenía miedo de que me apretara demasiado. Las correas se regulan bien y pude encontrar un ajuste firme sin que me resultara incómodo.”
“No esperaba un cambio de un día para el otro. Lo sumé a mi rutina de descanso y me gusta sentir que estoy haciendo algo por mis pies.”
“Había probado separadores blanditos y se me movían. Este queda más sujeto y puedo decidir cuánto ajustarlo según cómo siento el pie.”
“Lo uso al final del día, cuando siento la zona más cargada. El acolchado se siente suave y no tuve que comprar ningún accesorio extra.”
“Mi duda era si se iba a adaptar al ancho de mi pie. Aflojé las correas, lo acomodé y quedó bien. La clave fue no apurarme con la intensidad.”
“Cuando lo vi pensé que iba a venir con mil piezas. Por suerte llega armado: lo colocás, regulás las correas y listo. Mucho más simple de lo que imaginaba.”
“Lo compré para usarlo sentada mientras trabajo. Es práctico porque después lo limpio con un paño, lo dejo secar y lo guardo sin ocupar lugar.”
“Al principio sentí mucha tirantez porque lo había ajustado de más. Lo aflojé y ahí sí quedó cómodo. Recomiendo empezar de a poco.”
“Me gustó que sea reutilizable. Lo incorporé media hora mientras descanso y no tuve que cambiar mi rutina para poder usarlo.”
“Antes de comprar dudaba porque parecía muy rígido. La estructura es firme, pero las partes que apoyan sobre el pie son acolchadas y se pueden regular.”
Todo lo que necesitás saber para usar tu Corrector Articulado ALIVIAR de manera simple, cómoda y segura.
Apoyá la estructura sobre el costado del pie, ubicá la sujeción alrededor del dedo gordo y cerrá las correas sin apretar. Después, regulá el mecanismo de manera gradual hasta sentir una tensión suave y tolerable.
Empezá siempre con la intensidad mínima. Tenés que sentir un acompañamiento suave, nunca dolor, adormecimiento ni presión excesiva. La intensidad correcta es la que podés mantener con comodidad.
Para acostumbrarte, comenzá con períodos cortos de 15 a 30 minutos durante el descanso. Si te resulta cómodo, podés aumentar el tiempo de forma gradual, respetando siempre las indicaciones incluidas con el producto.
Está pensado principalmente para usar mientras estás sentado o descansando. Para evitar molestias o una mala pisada, no recomendamos caminar con el corrector puesto.
Sí. Sus correas regulables permiten adaptar la sujeción a diferentes formas y tamaños de pie. Ajustalas de modo que el corrector quede firme, pero sin comprimir la piel ni limitar la circulación.
Limpiá la superficie con un paño húmedo y jabón neutro. Dejalo secar completamente al aire antes de volver a usarlo. No lo coloques en lavarropas, secadora ni cerca de una fuente de calor directo.
Retiralo si sentís dolor, adormecimiento, irritación o notás cambios en la coloración de la piel. No lo uses sobre heridas, piel inflamada o una lesión reciente. Si tenés diabetes, problemas circulatorios, pérdida de sensibilidad o una cirugía reciente, consultá previamente con un profesional de la salud.
